El Sello Narcés es un reconocimiento al esfuerzo de los cementerios por mejorar el manejo de Personas difuntas no identificadas (PNI)

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CAPÍTULO 3
Sistema de numeración única

Capítulo III

Un día cualquiera, el administrador del cementerio y yo, decidimos ponerle orden a nuestro cementerio. Aquí les cuento como lo pueden hacer ustedes también.

1. LOS ESPACIOS:

Identifiquemos los espacios donde se sepultan personas en el cementerio. por ejemplo, este es mi cementerio y yo decidí que en el cementerio había cinco espacios principales.

• Una es la zona donde quedan las bóvedas.

• Otra, es donde quedan las tumbas en tierra.

• En la tercera hay galerías con bóvedas y osarios.

• En la cuarta hay un osario común que lleva muchos años allí, aunque ya no se usa.

• Y en la quinta hay una fosa común, que tampoco se usa.

2. LOS NOMBRES:

Asignemos un nombre a cada espacio: Yo decidí nombrarlos con letras, pero ustedes pueden darle nombres de Santos, puntos cardinales, nombres de países y otros. En esta imagen les muestro como quedaron:

• A las bóvedas les puse Zona A.

• A las tumbas en tierra les puse Zona B.

• A las galerías les puse Zona C.

• Al osario común le puse Zona D.

• A la fosa común le puse Zona E.

3. LAS DIVISIONES:

Miremos si en estos espacios hay algo que los divida, como una calle, una pared, un jardín. Si los hay, asignémosle un número a cada una de las partes de este espacio. Así lo hice yo.

• En la Zona A habían 3 bloques, por lo cual a cada una le asigné un número. Zona A1, Zona A2 y Zona A3.

• En la Zona B hay una escalera que divide el jardín cementerio en dos. Lo numeré como Zona B1 y Zona B2.

• En la Zona C, hay varias galerías, por lo cual decidí nombrar cada galería: Zona C1, Zona C2 y Zona C3.

• Como en mi cementerio no hay ninguna interrupción en el osario común, se quedó simplemente como Zona D.

• Cuando llegué a la fosa común, pensé lo mismo. No hay manera de dividirlo por lo cual se quedó como Zona E.

4. LAS FILAS Y LAS COLUMNAS:

Identifiquemos las filas y las columnas que hay en cada pared, o en el suelo. Pensando en la mejor manera de hacerlo, decidí numerar las filas de abajo para arriba y las columnas de izquierda a derecha, como si uno estuviera escribiendo. Para ayudarle a las personas que visitan el cementerio, cogí mi tarro de pintura y mi brocha y marqué de la siguiente manera cada espacio.

• En la esquina superior izquierda marque en grande Zona A1.

• Me ubiqué en frente de la primera columna y marqué las filas de abajo para arriba 1, 2 y 3.

• En la parte de arriba de esa misma columna, marqué la columna 1, y seguí hacia la derecha las columnas que le seguían: 2, 3, 4, 5.

• Para la Zona B, donde están las sepulturas en tierra, decidí clavar unas estacas con los números de las filas y de las columnas.

5. LA LAPIDA:

Marquemos cada lápida en la esquina derecha de abajo, con el número completo.

• La Zona más la división de la Zona (si la hay)

• La Fila

• La Columna

Si tenemos una numeración antigua en las bóvedas o sepulturas, debemos buscar con el administrador del cementerio, una alternativa para mantener el registro histórico. Una idea puede ser tener los planos con esa numeración.

6. LOS PLANOS:

Si es posible consigamos los mapas o planos del cementerio. Hacemos una copia y sobre ellos marcamos las zonas establecidas junto con el administrador del cementerio. También marcamos los números de las filas y las columnas.