El Sello Narcés es un reconocimiento al esfuerzo de los cementerios por mejorar el manejo de Personas difuntas no identificadas (PNI)

Volver a:

CAPÍTULO 2
Mejores prácticas

Capítulo II

Ahora si. Conozcamos algunas de las mejores prácticas relacionadas con estas actividades. Estas recomendaciones son para que las tengamos en cuenta de ahora en adelante.

En esta actividad los funcionarios de Policía Judicial recogen toda la información posible relacionada con el lugar en donde se encuentra el cuerpo. Lo llaman lugar de los hechos o escena del crimen.

Primero, deben registrar cuándo, cómo y donde se encontró a la persona muerta. También recogen y empacan cosas como casquillos de bala, gafas, lazos, y otros objetos que puedan estar relacionados con la muerte. Todo esto lo escriben en la Inspección técnica a cadáver, documento que luego envían a un Fiscal quien debe abrir una investigación judicial.

Luego se inicia lo que se llama la Cadena de custodia. (Ver Anexo 1)

Este es un documento en el que se anota quién es responsable del cuerpo y las evidencias encontradas, en cada momento para que no haya pérdidas ni daños, y siempre se conozca en donde están. Y es que el cuerpo de una persona es una de las evidencias más importantes dentro de una investigación.

Con el documento de Cadena de Custodia se envía el cuerpo del fallecido al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses para que los médicos realicen los exámenes correspondientes. En algunos casos, donde no hay sede de Medicina Legal, ellos envían a sus médicos o a la Unidad Móvil para hacer este trabajo.

La inspección técnica a cadáver de una persona que ha muerto violentamente debe ser realizada por una autoridad con funciones de Policía Judicial, la Policía Nacional, el CTI de la Fiscalía o el DAS.

Aquí los médicos y su equipo de científicos registran y analizan toda la información que obtienen del cuerpo de la persona fallecida encontrada. Revisan sus prendas y todos los objetos. También revisan las heridas y marcas en su cuerpo que serán claves para identificarlo y conocer la manera como murió. Esto es lo que se llama el Informe de Necropsia.

Una vez finalizado el examen, el médico a cargo debe certificar la muerte a través del Certificado de defunción (Ver Anexo 2). Además, el médico debe marcar al difunto con una placa de metal en un lugar que no se desprenda fácilmente, y empacarlo en una bolsa, a la que le pega un plástico con el número de la necropsia.

Todas las personas que han muerto violentamente deben ser analizadas por Medicina Legal.

Todos los estudios de estos científicos, deben ser ingresados en el sistema llamado SIRDEC que facilitará la identificación de la persona.

El equipo está conformado por un médico que cuenta con el apoyo de antropólogos, odontólogos, radiólogos, genetistas, entre otros.

Este es el momento en que el cadáver de la persona no identificada llega al cementerio y lo sepulto de forma adecuada, para que sea fácil ubicarlo. Inhumar significa enterrar un cadáver, ponerlo en una bóveda o sepultura. Pero antes...

Preparémonos para ubicar a las personas no identificadas en el cementerio

¿Se acuerdan de la cadena de custodia? Pues me enteré que cuando se recibe el cuerpo de una persona no identificada que ha muerto violentamente, la administración del cementerio es responsable por lo que ocurra con ese cuerpo. ¿Ustedes sabían eso?

Como responsable, el administrador debe dar cuenta de la ubicación exacta de cada cuerpo que ingresa al cementerio. Por eso, el administrador y yo, decidimos darle orden a nuestro cementerio.

Así, cada vez que busco a una persona, será muy fácil encontrarla, porque con el número único conozco exactamente donde está. Cada sepultura tiene un número que no se repite en ningún otro lugar del cementerio.

•  Los datos básicos que debe tener una numeración única son:

a. Inhumación

Una vez los médicos terminan sus análisis, deben solicitar la licencia de inhumación que es el permiso necesario para enterrar a la persona en un cementerio. Este documento lo expide la Secretaría de Salud, la Alcaldía o la Inspección de Policía. (Ver Anexo 3)

Es importante que NUNCA enterremos un cuerpo de una persona fallecida no identificada sin antes haber recibido los siguientes documentos:

1. Acta de Entrega de Cadáver de Medicina Legal

2. Licencia de inhumación de la Secretaría de Salud

Cuando nos llegue un cuerpo no identificado sin estos papeles, es obligatorio informar de inmediato a la Fiscalía, o a la Policía Nacional, o la Procuraduría, o al Personero.

Finalmente, es importante informar al Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses. (Ver Anexo 8 —Directorio—)

Una vez obtenida esta licencia, Medicina Legal enviará el cuerpo de la persona no identificada fallecida al cementerio.

Cuando vayamos a inhumar el cuerpo, debe estar presente al menos un funcionario de Medicina Legal (quién entrega el cuerpo), el administrador del cementerio (quién recibe la custodia del cuerpo) y una autoridad municipal como el personero o algún funcionario de la Secretaría de Salud (quién verifica el procedimiento).

Juntos revisan que el número de la necropsia en el Acta de Entrega de Cadáver (Ver Anexo 5) y la Cadena de Custodia correspondan al número pegado en la bolsa del cadáver. Estas personas deben firmar estos documentos dando fe de lo anterior. También registrarán el número único de la bóveda donde quedará la persona.

¡Recordemos! En Colombia las leyes obligan a que de ahora en adelante sepultemos de manera individual a las personas no identificadas. Lo que significa que no se puede enterrar en fosas comunes, ni en osarios comunes.

Además, si tenemos fosas o osarios comunes del pasado, debemos dejarlos como están, hasta que las autoridades decidan como investigar estos casos.

Las leyes también han establecido que por ningún motivo podremos sacar de las bóvedas o tumbas a estas personas sin autorización judicial. Esto significa, que sin una orden de la Fiscalía es imposible sacar y trasladar una persona no identificada.

b. Marcación de lápidas

Para completar, debo asegurarme que las lápidas estén debidamente ajustadas a la bóveda. Cuando es en tierra, debo pegar la lápida con cemento a unos ladrillos para que no se mueva, ni se pierda. La marcación no se puede borrar por ningún motivo. Sirve tallar o marcar con tinta imborrable o indeleble.

En el caso de una bóveda o sepultura individual, debo escribir los siguientes datos en la lapida:

En el lado de arriba en la parte izquierda escribo los 19 dígitos del número de la necropsia. Por ejemplo, 2011060301479393847

En el lado de abajo en la parte derecha marco el número único del que hablamos anteriormente. Por ejemplo: A1-3-2

Cuando se trata de una bóveda o sepultura colectiva, simplemente escribo los números de necropsia uno debajo del otro. Así. Cuando no tengamos un número de necropsia o SIRDEC, podemos usar el número de noticia criminal o NUNC que es un poco más largo. Tiene 21 dígitos, ¡así que los reviso cuidadosamente!.

Depende de mí como sepulturero que la gente entienda los números y letras que anoto en la lápida. Por eso debo esforzarme por escribirlos de manera muy clara. Como son muchos números, uso una plantilla para ayudarme. Pienso que este es el nombre temporal de esta persona, y por eso lo escribo bien.

También me comprometo a dejar de escribir NN en las lápidas, incluso en los casos de los bebés. ¿Se acuerdan que les conté que para las familias esto es muy doloroso?

Cuaderno del Sepulturero

En este cuaderno yo anoto:

1. Número: Número asignado por el administrador del cementerio a la persona no identificada;

2. Fecha: Día, mes y año de cada evento relacionado con la persona fallecida no identificada;

3. Evento: Escribo si se trata de una inhumación, una exhumación, una profanación, un traslado, o cualquier otro tipo de evento;

4. SIRDEC: El número completo de la necropsia practicada por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses o, en su defecto, por un centro médico oficial;

5. Ubicación: El número único de marcación de la tumba o bóveda donde ha sido inhumado el cuerpo, aclarando si es una sepultura individual o colectiva.

¡Ojo! Aparte de nuestro cuaderno, la administración de nuestro cementerio debe tener un Libro de Registro oficial, con información detallada. En mi cementerio tenemos un Libro muy completo y se guarda en un lugar seguro. Les recomiendo usarlo de modelo. Lo pueden encontrar en el Anexo 4.

Aquí, debemos adecuar y cumplir con las características y procedimientos indicados para el manejo de personas no identificadas durante su permanencia en el cementerio.

Las principales reglas que existen en Colombia, son:

•  Sobre competencias municipales: Ley 715 de 2001 (Art 76), y Ley 133 de 1994 (Art 17) y el Decreto 391 de 1991 para el Distrito Capital.

•  Sobre la prestación de servicios en los cementerios: la Ley 5ta de 1926, el Decreto 786 de 1990, y la Resolución 5194 de 2010 de Ministerio de Protección Social.

•  Sobre responsabilidad jurídica y custodia de las personas no identificadas en los cementerios: la Ley 589 de 2000, la Ley 906 de 2004 (Art 254-55) y la Ley 1408 de 2010.

Se debe cumplir con los requisitos sanitarios que protegen la salud humana y el medio ambiente, y además se debe hacer un esfuerzo para ofrecer condiciones que respeten la dignidad humana de todos los difuntos que allí reposan.

Tener todo en orden no va a ser fácil.

Implicará mucho esfuerzo de nuestra parte, pero debemos apoyarnos en la Administración del Cementerio, la Alcaldía Municipal y los Personeros Municipales. Juntos lograremos la meta.

La Alcaldía debe dar un presupuesto anual para mejorar y mantener las condiciones con las cuales voy a poder cuidar a las personas no identificadas.

Yo hice una lista que nos va a ayudar a saber si nuestro cementerio cumple con los principales requisitos de la ley.

Esta lista tiene dos partes: (ver anexo 6)

A. Características del cementerio: Se describen las características más importantes de infraestructura, servicios generales y morgue que debería tener el cementerio. Si nuestro cementerio todavía no las tiene, debemos buscar la manera de volverlas realidad.

B. Servicios para personas no identificadas: Se describen las principales actividades que se deben cumplir cuando son enterradas (inhumación) o desenterradas (exhumación) en el cementerio.

De ahora en adelante tendremos muy claros estos NO:

• NO debemos trasladar a ninguna persona no identificada de un lugar a otro. Esto lo hará el Estado, con orden judicial en su debido momento, o se lo delegará a investigadores forenses.

• NO debemos sepultar a una persona no identificada en un osario común.

• NO debemos enterrar a una persona no identificada en una fosa común.

• NO debemos cremar a una persona no identificada.

Además, cuando veamos o encontremos que alguien ha tratado de abrir una sepultura, o bóveda, o de destruir o robar un cuerpo, debemos denunciar de manera formal e inmediata este hecho ante la Fiscalía o la Policía Nacional, y enviar copia a Medicina Legal.

Aquí debería terminar nuestra custodia temporal o definitiva de las personas no identificadas en nuestro cementerio. Por orden de un fiscal o un juez, estas personas serán exhumadas para verificar su identidad, las circunstancias de su muerte, y en caso de ser identificados, serán entregados a sus familiares.

Por ello debemos dejar constancia y cumplir con los requisitos para el traslado de estas personas a laboratorios fuera del cementerio.

Exhumar significa sacar de una bóveda o desenterrar de una sepultura a un difunto. En el caso de las personas no identificadas esto solo se puede hacer con una autorización judicial por parte de un fiscal. Se llama una Orden a Policía Judicial. (Ver Anexo 7).

Generalmente los fiscales o los jueces autorizan una exhumación para:

• Verificar la identidad de la persona tomando un pedazo de hueso para análisis científicos.

• Verificar su identidad y circunstancias de la muerte volviendo a estudiar las características en el cuerpo o huesos, la ropa y objetos enterrados de la persona.

Al cementerio vendrán personas de la Fiscalía, el CTI o Medicina Legal, para hacer la exhumación. Sin embargo, es posible que las autoridades deleguen esta tarea a otros investigadores forenses. Es importante que les apoyemos en esta labor.

Antes de empezar, yo les pido la copia de la Orden a Policía Judicial para tenerla en el archivo. Así sabemos porque se hizo la exhumación, si lo van a analizar en el cementerio, si le toman una muestra, o si lo trasladan y quién esta autorizado para ello.

En ocasiones vendrán los posibles familiares de la persona no identificada, para conocer los procedimientos que se hacen.

Ese día el administrador del cementerio debe firmar la Cadena de Custodia y registrar la salida en el Libro de Registro. Yo también lo registro en mi cuaderno. Una vez terminados los estudios, puede que vuelvan a inhumar el cuerpo en la misma bóveda. Aquí, de nuevo, tendremos que cumplir con todos los pasos descritos en el proceso de inhumación.

En el mejor de los casos, las autoridades o los investigadores forenses habrán logrado la identificación por métodos científicos de la persona que cuidamos durante tanto tiempo. Ellos se encargarán de buscar a los familiares, y de entregar el cuerpo y sus pertenencias, así como los estudios que se hicieron.

Sus familiares podrán descansar después de tanto esfuerzo. Será el fin de su incertidumbre. ¿Ven porqué es tan importante nuestro trabajo como sepultureros? Cuidamos a los hijos e hijas, hermanos, padres, y compañeros de estas familias. Vamos a sentir que hicimos todo lo posible para respetar la dignidad de las personas, incluso después de la muerte.

“Les aseguro que sus familiares
nos lo agradecerán.”